




Arquitectura e interiorismo
La arquitectura establece una estructura clara, racional y contenida, donde la modulación, el ritmo y la proporción ordenan el espacio. El cielo de madera actúa como un plano continuo que unifica el conjunto y aporta calidez, mientras que los cerramientos verticales —tamizados mediante elementos filtrantes— permiten controlar la relación entre interior y exterior.
El interiorismo se integra a esta lógica arquitectónica sin competir con ella. El mobiliario, los planos de apoyo y las piezas de almacenamiento se diseñan como elementos casi arquitectónicos, de líneas puras y presencia silenciosa. Nada es accesorio: cada objeto tiene peso, función y razón de ser.
Atmósfera
La atmósfera es serena, sofisticada y profundamente habitable. La luz natural, cuidadosamente filtrada, dibuja sombras marcadas que recorren pisos y muros, introduciendo el paso del tiempo como parte del proyecto. La combinación de madera, textiles neutros y superficies mates genera una sensación de abrigo, equilibrio y calma, donde el espacio invita a permanecer.
Objetivo y fin de la construcción
El objetivo principal de esta construcción es crear un espacio contemporáneo de alta calidad espacial, donde la arquitectura y el interiorismo trabajen juntos para ofrecer una experiencia de habitar refinada, funcional y emocional. Se busca un lugar que trascienda modas, capaz de envejecer bien, generar valor en el tiempo y convertirse en un entorno que acompañe la vida cotidiana con discreción, confort y belleza silenciosa.
En síntesis, el proyecto persigue una arquitectura que se sienta más que se imponga, y un interiorismo que no decora, sino que construye atmósfera, identidad y valor duradero.

