




Arquitectura
La arquitectura se estructura a partir de volúmenes macizos de hormigón visto, organizados en capas horizontales que enmarcan un patio central de agua. La composición es clara y racional, con una geometría precisa que controla las proporciones, la escala y las visuales. El vacío central actúa como corazón del proyecto, permitiendo que la luz natural, el aire y las visuales atraviesen los distintos niveles, generando una continuidad espacial entre interior y exterior.
Los grandes paños vidriados refuerzan esta transparencia controlada, diluyendo los límites entre lo construido y el paisaje interior, mientras que la estructura se expresa sin artificios, mostrando honestamente su materialidad y peso.
Interiorismo
El interiorismo se concibe como una extensión directa de la arquitectura, no como una capa añadida. Predominan materiales nobles y atemporales: hormigón, piedra, madera oscura y vidrio. El mobiliario integrado y las piezas de geometría simple acompañan el orden arquitectónico, reforzando la sensación de calma, permanencia y coherencia.
El uso del agua como elemento central introduce movimiento, reflejos y una dimensión sensorial que suaviza la rotundidad mineral del conjunto, aportando equilibrio y profundidad visual.
Atmósfera
La atmósfera es serena, introspectiva y contemplativa. La luz natural, filtrada y reflejada por el agua, genera un juego constante de sombras y matices que cambia a lo largo del día. El espacio invita a la pausa, al silencio y a una experiencia consciente del habitar, lejos de lo inmediato o lo efímero.
Objetivo y fin de la construcción
El objetivo de esta construcción es crear un refugio contemporáneo, donde la arquitectura se viva como una experiencia emocional y física. Un espacio pensado para perdurar en el tiempo, que prioriza el bienestar, la contemplación y la calidad espacial por sobre la ostentación. Es un proyecto que busca trascender modas, ofreciendo un entorno sólido, silencioso y profundamente habitable

