




Una arquitectura de Assadi arquitectos pensada para desaparecer en el paisaje y, al mismo tiempo, convertirse en una experiencia inolvidable. Curvas suaves, reflejos infinitos y una materialidad honesta dan forma a un refugio contemporáneo donde la luz, el silencio y la naturaleza dialogan constantemente. Más que un espacio, el proyecto propone una forma de habitar: íntima, sensorial y profundamente conectada con el entorno.

